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Rutas Turísticas

Visitar Río de Janeiro, Brasil

Río de Janeiro, Brasil

Río de Janeiro es la segunda ciudad más grande de Brasil y la tercera más grande de América Latina. Desde las mundialmente famosas playas de Copacabana e Ipanema hasta las magníficas cumbres del Corcovado (¿quién puede olvidar la estatua del Cristo Redentor?) y el Pan de Azúcar, Río combina sus atractivos naturales con una metrópoli en expansión.

Esta es una ciudad de fiesta y si le gusta pasarlo bien en un ambiente muy animado, no puede perderse un viaje a Río de Janeiro. La mayoría de la gente pasa los días en la playa y las noches bailando en los clubes. Río se está organizando y se está volviendo mucho más segura y fácil de recorrer, pero después de los Juegos Olímpicos de 2016 y el reciente desarrollo de la ciudad, los precios se han elevado bastante. 

Con estas sugerencias pretendemos ayudarle a planificar su viaje y aprovechar al máximo los días que va a pasar en Río de Janeiro.

Cosas que ver y hacer en Río de Janeiro

Celebrar el Carnaval de Río

El Carnaval de Río es uno de los más famosos del mundo, con gente que se reúne desde todos los rincones para ver el desfile oficial en el Sambódromo, además de bailar y festejar durante días en las calles. Las calles cobran vida a medida que miles de personas se pasean con disfraces mientras se contonean al ritmo de la música. Es increíble, pero si quiere estar en Río a finales de febrero, cuando se celebra el carnaval, debe reservar con muchos meses de anticipación.

Subir el Pan de Azúcar

La mundialmente famosa Sugar loaf Mountain es uno de los destinos turísticos más populares de la ciudad. Mide unos 400 metros de altura, y en su cúspide, toda la ciudad se despliega a tus pies. Hay vistas espectaculares de Ipanema y de la bahía de Guanabara. Trate de llegar aquí al atardecer o al amanecer mientras el sol se despliega sobre la ciudad. El ascenso hasta su cima se puede hacer escalando o en el teleférico.

Cristo Redentor

La escultura de 30 metros de altura del Cristo Redentor se encuentra a 710 metros sobre el nivel del mar, en la cima de la montaña del Corcovado y por supuesto, se puede ver desde cualquier punto de Río. La estatua es también una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo. Desde su mirador, se pueden ver las montañas, la bahía, las playas y todo el paisaje de la ciudad, desde las favelas hasta los rascacielos.

Ir a las playas

Ipanema y Copacabana son las dos playas más grandes. Las palabras «gente bella» adquirirán un nuevo significado aquí, ya que los residentes de Río son simplemente impresionantes y les gusta alardear de ello en pequeños trajes de baño. Ipanema tiene restaurantes y vida nocturna con clase, mientras que Copacabana tiene más ambiente durante el día.

Estadio Maracaná

El Maracaná es uno de los estadios más grandes del mundo, con capacidad para 100.000 espectadores. También fue sede de la histórica final de la Copa del Mundo de 1950 entre Brasil y Uruguay (Uruguay ganó!), que sigue siendo un asunto delicado para los brasileños. Vaya a ver un juego y verá qué es lo que realmente entusiasma a los locales.

El Jardín Botánico

Para un momento de calma, diríjase a los jardines botánicos de la ciudad. Camine por los caminos y senderos serpenteantes o haga una visita guiada por los jardines. Asegúrese de visitar las palmeras imperiales, el invernadero de plantas insectívoras y el orquidiario. También tiene un lago, una cascada y una numerosa fauna.

Zoológico de la ciudad de Río

Si sus viajes no incluyen un viaje al Amazonas o a un Parque Nacional, todavía puede la fauna brasileña en el zoológico de la ciudad de Río. Aquí viven más de 2000 especies, además de una casa de reptiles y un aviario abierto particularmente impresionantes. Este no es el lugar para venir si te asustan los pájaros como guacamayos, tucanes y aves tropicales que vuelan libremente a tu alrededor. El precio de la entrada es de 6 BRL. El zoológico está abierto todos los días de 9am-4:30pm excepto los lunes.

Aprender a bailar Samba

No se puede escapar de la danza nacional de Brasil, la Samba. Desde el Carnaval de Río hasta los artistas callejeros, escuchará este ritmo dondequiera que vaya en la ciudad. Puede tomar clases de Samba, pero la mejor manera de aprender es visitar un bar y dejar que un local te enseñe.

Isla Paquetá

La isla de Paquetá en la Bahía de Guanabara es una de las favoritas de las familias que intentan escapar del ajetreo del centro de la ciudad, sobre todo los fines de semana. Está a una hora en ferry y es bastante pequeña, compuesta principalmente por playas, algunos sitios históricos y un parque. No va a ser una parte importante de su estancia, pero es lo más relajado que se sentirá en un viaje a Río de Janeiro. El ferry cuesta 5 BRL.

Viaje en el tranvía de Santa Teresa

Este tranvía funciona desde 1859 y es el único sistema metropolitano que queda en Sudamérica, además de ser el más antiguo en funcionamiento. Está pintado de amarillo plátano y tiene los lados abiertos, lo que es muy interesante.

La Escalera de Selarón

Esta escalera de cientos de escalones, va desde Lapa hasta el convento de Santa Teresa. El artista chileno Jorge Selarón comenzó revistiendo los escalones con azulejos verdes, amarillos y azules, los colores de la bandera de Brasil. Casi al finalizarla comenzó a revestirla con azulejos de todo el mundo convirtiendo la escalera en una «obra viva y mutante» como él la definía.

Arcos de la Lapa

La imagen característica de esta zona son los arcos del monumental acueducto que data del siglo XVIII. En la actualidad es el viaducto por donde hace su recorrido el tranvía amarillo de Santa Teresa. Para aquellos de ustedes que aman la vida nocturna, el barrio de Lapa es impresionante, sobre todo los viernes por la noche. Hay muchos clubes para elegir en la zona y carros de comida de la calle para picar a medida que se va consumiendo más bebidas.

Sitio Roberto Burle Marx

Este lugar, a 60 km de Río, perteneció a uno de los paisajistas más famosos de Brasil. En sus más de 350 mil metros cuadrados hay más de 3500 especies de plantas en el terreno y una enorme colección de arte dentro de la casa. Este es uno de los sitios históricos más fascinantes, aunque poco visto, para visitar. Cuesta 10 BRL y solo se hacen visitas guiadas con reserva previa.